Aeroméxico dejará de volar desde y hacia Tulum
Durante la pandemia el Macuspano tuvo mucho tiempo libre y se le ocurrieron varias pejejadas, entre ellas el Aeropuerto Internacional de Tulum (que queda a 1 hora de Tulum). Se anunció en 2020, fue inaugurado en 2023, costó casi $20 mil millones de varos y hoy, 3 años después de eso, ya nadie lo usa. El lugar que en algún momento fue el destino favorito de todos los factureros, gringos, e influencers ya casi que parece un pueblo fantasma porque el sargazo, los precios carítsimos de París, los taxistas, el n4rco y, sobre todo, el gobierno (de Morena) se han encargado de darle en la madre al turismo. Como el aeropuerto fue inaugurado en la época en la que los Tuluminatis dejaron de vibrar alto, el gobierno estuvo un ratote subsidiando a las aerolíneas para que volaran hacia allá, porque tiene cero sentido económico (como todo lo que hace Morena… like, in general). Como consecuencia, Aeroméxico acaba de anunciar que a partir del 30 de septiembre suspenderá todas sus operaciones en ese lugar. RIP in Peace, Tulum.
No Todo es Culpa del Sargazo
El Aeropuerto Internacional de Tulum Felipe Carrillo Puerto arrancó sus operaciones el 15 de diciembre de 2023 con el ejército al frente y, bajo la batuta del Grupo Mundo Maya (los mismos que operan el Tren Maya), presumió haber llegado en chinga al millón de pasajeros entre rutas nacionales y del extranjero. Pero el milagro duró lo que duraron los subsidios: en cuanto el gobierno le quitó el apoyo económico a las aerolíneas, los vuelos empezaron a caer en friega.
A eso todavía hay que sumarle que las playas ahora parecen alfombra de sargazo podrido y que, desde que el ejército administra la zona turística, entrar a las ruinas arqueológicas de Tulum sale casi como comprar boleto de avión. Además, hoy la ocupación hotelera está por los suelos, los comercios andan chillando porque ya nadie les compra y la gran estafa inmobiliaria de los depas eco-chic ya se desinfló.
Adiós, AeroTulum
Todo esto ya es un hecho con sello y membrete: Grupo Aeroméxico anunció que a partir del 30 de septiembre suspenderá “temporalmente” todas sus operaciones en la terminal de Tulum, y lo más cagado del asunto es que ni ellos mismos tienen fecha para volver. La empresa soltó el clásico comunicado muy diplomático diciendo que la huida responde a “condiciones de mercado y para maximizar su red de rutas”, una forma muy linda (desde nuestro muy humilde punto de vista) de confesar que volar a la selva ya no deja ni para la turbosina.