Se estrenó el Gran Premio de España
Siempre ha sido nuestro safe place, pero ahora con la inminente apertura de La Once Mil y con el hecho de que ya tiene circuito de Fórmula 1, neta Madrid está para mudar la redaksion de este H. Medio de comunicación a Serrano asap. Este fin de semana se estrenó el Gran Premio de España y la neta nos quedamos con un sabor agridulce. Evidentemente lo que no nos gustó es que nuestro Chequito Pérez está manejando peor que señora con Escalade tratando de dejar a las bendiciones en la escuela a las 7.30 de la mañana. Nuestro pobre Minister of Defense tuvo que abandonar la carrera porque el Cadillac que maneja parece Vocho de 1978…. Lo que sí nos da mucho gusto es que el Puberto Terriblé la sigue rompiendo durísimo. Kimi Antonelli volvió a ganar el GP y cada vez se pone más cómodo para ser el campeón mundial este año… aún cuando todavía tiene que manejar con un adulto responsable fuera de los circuitos. Pero bueno, lo realmente relevante es que ya tenemos una nueva excusa para estar cada septiembre en Madrid – Barajas.
Bienvenido Españita GP
Madrid acaba de entrar al calendario de la Fórmula 1 y, como era de esperarse, lo hizo con el nivel de discreción de una boda de influencers en La Finca. El Madring debutó este domingo con gradas llenas, coches pasando a centímetros de los muros y suficiente gente con lentes de sol carísimos como para que uno entendiera que Madrid llevaba años esperando una excusa para convertirse en Mónaco con mejor comida.
Y el circuito cumplió desde la primera carrera. Hubo adelantamientos, estrategias que salieron maravillosamente mal, problemas mecánicos y cuatro abandonos por frenos. Nada especialmente elegante para una inauguración, pero bastante entretenido para quienes pagaron una cantidad obscena de dinero por ver Fórmula 1 en lugar de estar haciendo brunch en Salamanca. El trazado callejero demostró además que en este deporte basta una mala decisión o un coche que decida dejar de colaborar para convertir un domingo perfectamente aspiracional en una tragedia de paddock.
Cómo se puso la carrera?
Kimi Antonelli ganó el Gran Premio de España y, aunque suene a que el muchacho se aventó una masterclass de manejo, la realidad es que tuvo la enorme virtud de sentarse en su Mercedes y esperar a que los demás hicieran suficientes pendejadas como para entregarle la carrera envuelta para regalo. El italiano se llevó su octava victoria de la temporada en el debut del Madring y salió de Madrid con 292 puntos, más de 80 arriba de su compañero George Russell, que terminó quinto.
La carrera parecía encaminada para Lando Norris, que había hecho todo bastante bien y tenía la mesa puesta para llevarse los 25 puntos. El británico consiguió mantener a Antonelli detrás de él en la arrancada y empezó a construir una ventaja que ya tenía a McLaren sintiéndose protagonista de su propia película. Hasta que llegó la estrategia.
En la vuelta 16, el equipo papaya decidió llamar a Norris a pits justo cuando el Virtual Safety Car ya había terminado y, porque aparentemente una mala decisión nunca viene sola, una de las llantas se atoró durante el cambio. Norris perdió todavía más tiempo y regresó a la pista en sexto lugar, cortesía de un equipo que decidió complicarse la existencia gratis. Antonelli, mientras tanto, sólo tuvo que esperar.
Y como si McLaren no hubiera hecho suficiente, Madrid también se dedicó a sacar coches de circulación. Cuatro pilotos abandonaron por problemas de frenos: Lewis Hamilton fue el primero con Ferrari, seguido por Lance Stroll, Sergio Pérez y Carlos Sainz Jr. Una especie de bingo mecánico en el que Ferrari, Aston Martin, Cadillac y Williams decidieron participar al mismo tiempo.
Entre los que sí rescataron puntos estuvieron Franco Colapinto, Nico Hülkenberg y Arvid Lindblad, mientras Antonelli se llevaba el premio gordo sin necesidad de hacer demasiado ruido. La próxima carrera será en Azerbaiyán, donde habrá otro circuito callejero, más muros, más estrategia y, conociendo a esta gente, probablemente otra oportunidad para que alguien convierta una carrera que tenía ganada en una crisis familiar.
Y Cadillac la volvió a cagar
También hubo otro protagonista habitual de las carreras de Cadillac: Sergio Pérez. Checo terminó entre los cuatro abandonos por problemas de frenos, junto con Lewis Hamilton, Lance Stroll y Carlos Sainz Jr. El mexicano no tuvo ni siquiera la oportunidad de construir una tragedia propia porque el coche decidió encargarse directamente del asunto. Madrid le regaló a la Fórmula 1 una carrera nueva, un circuito nuevo y a Checo otro domingo que difícilmente va a querer convertir en documental.
Lo de Pérez empieza a parecer una colección de recuerdos que nadie quiere tener. Regresó a la F1 con Cadillac, seguramente imaginando que la segunda etapa de su carrera iba a tener algo de redención, y hasta ahora el calendario se ha dedicado a recordarle que el automovilismo es un deporte extraordinariamente eficiente para humillar a quien se emociona demasiado pronto. Esta vez fueron los frenos. La próxima ya veremos qué parte del coche decide participar en la trama.
La Fórmula 1 vuelve en dos semanas en Azerbaiyán, porque después de estrenar Madrid aparentemente la solución para descansar es mandar a todos a otro circuito callejero y volver a confiar en que nada salga mal.