
Poco a poco, the world is healing. Mientras nos duele en el alma que Lando Norris sea campeón mundial, pero al menos sabemos que Chequito regresará el próximo año al grid y que, desde ayer, el Steve Bannon de la Fórmula 1 ya no será parte de RedBull. La escudería austriaca confirmó que Helmut Marko ya no es más parte del consejo asesor del equipo. La verdad es que es una noticia para ir al Ángel porque este es el cabrón responsable de tratar a nuestro Minister of Defence como si fuera un mojado tratando de pedir seguro social en Chicago.
Red Bull por fin decidió ponerle patitas a Helmut Marko, el señor ochentón que llevaba veinte años manejando la escudería como si aún fueran los 70’s y que se la vive soltando declaraciones racistas como si fuera tu Tía Cuquis de la Peza. El mismo que apapachó a Verstappen desde puberto y se sentía padrino de boda del paddock. Oficialmente se va “por voluntad propia”, pero todos sabemos que desde que se murió Mateschitz aquello es Succession versión energizante. Entre pleitos en la cúpula, la caída del dominio y sus comentarios tipo “Checo es sudamericano así que se distrae”, ya no había forma de seguir haciéndola de oráculo del Red Bull Ring. Ocho títulos después, lo mandan a disfrutar la jubilación… o a Twitter, donde seguro extrañará pelearse con teens con avatar de McLaren.